Paciencia. . .

―¿Aquí? Aquí la cosa era fácil hasta que el tumulto arrolló mi conciencia, llevándose los trocitos de empatía que me inundaban los ojos a cada poco que levantaban. Deambulé entre los nudos de su pelo y esbocé una sonrisa al mirar al frente y no ver fin. Fin, entonces, era concreto, a pesar de su abstracción, algo sólido que podía palpar con cada cagada que lamentaba; la paciencia más de un favor me hizo, más de una palabra me dedicó y, aun con esas, me seguía viendo entre la oscuridad de mi poca estrella.

2 comentarios:

La Tua Cantante. dijo...

Vaya, te sigo, me encantó tu blog :) Las entradas el diseño...me gustó mucho eso de las dos fotos! un beso

La Tua Cantante. dijo...

jajajajaja pues un beso canaria! :)